¡Al Alba!
En la madrugada del 27 de septiembre de 1975, cinco antifascistas eran fusilados en Madrid, Barcelona y Burgos, en cumplimiento de las penas de muerte dictadas en los correspondientes consejos de guerra sumarísimos, celebrados muy pocos días antes, entre el 28 de agosto y el 19 de septiembre.
Todos los fusilados fueron brutalmente torturados durante su detención, torturas que por cierto denunciaron. Los responsables policiales de aquella operación fueron personajes bien conocidos como el comisario Roberto Conesa y Antonio Gonzalez Pachecho, alias “Billy el niño”, reconocidos torturadores.
En el proceso, los tribunales militares, no respetaron ni la propia legalidad franquista, querían muertos, rápidamente y a cualquier precio, que sirvieran para dar una lección al movimiento popular antifascista en ascenso en aquellos momentos.
Las ejecuciones en el amanecer del 27 de Septiembre fueron una auténtica orgía de sangre, los verdugos fueron Guardias Civiles y policías voluntarios; y otros muchos miembros de esos cuerpos acudieron a ver “el espectáculo”, como en los viejos tiempos.
Fuente: Communicación libre y alternativa
La canción “Al alba” de Luis Eduardo Aute es una canción humanista, escrita al homenaje de los últimos ejecutados del franquismo.
Escribí “Al alba” los días previos a los fusilamientos y con mucha urgencia. Debe haber sido una de las canciones que más rápidamente me surgieron, pero quería que la gente la cantara. La verdad es que no tuve que pensar mucho, salió del dolor.
Dice Aute. Su letra es tan fina y tan expresiva, muestrada como un mensaje de adios a su amor, con el contexto de la tristeza y la oscuridad, contra los franquistas y el oscurismo.
Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé que estrellas son estas
que hieren como amenazas
ni sé que sangra la luna
al filo de su guadaña.
Presiento que trás la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.
Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.
Presiento que trás la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.
Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.
Presiento que trás la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.
